lunes, 30 de marzo de 2020

El Altar familiar y sus efectos positivos en tu vida y la de tu familia

He aquí la siguientes enseñanzas extraídas del libro "La Mujer Ideal" de Genovesa Hilgeman:

¿Qué puede el altar familiar hacer para tu familia? puede desarrollar en sus vidas:
  1. Un reconocimiento de la importancia de la reverencia y de la adoración a Dios. “Estad quietos, y conoced que yo soy Dios”. Salmo 46:10
  2. Una unidad con su familia y con su Dios
  3. Un deseo para mantener una vida de oración al ver como Dios contesta a las oraciones.
  4. Un anhelo para conocer la Palabra de Dios y la necesidad de leerla diariamente.
  5. Una profundidad en sus vidas espirituales. 
  6. El método para tener buen éxito en todos los aspectos de su vida. 
  7. Como empezar y mantener un altar familiar al casarse.
Si tu hijo no quiere participar no te muestres frustrada. Esto no quiere decir que no está prestando atención y que no tiene interés. Hay que seguir con paciencia y amor sin enojarte y algún día tu paciencia será premiada.

Si tu esposo no es creyente no hay que criticarle si no quiere tener nada que ver con el altar familiar. No hay que dejar pasar otro día para empezar lo que puede resultar en las bendiciones más preciosas de tu vida.

En mi experiencia personal, ya mis hijos tienen mas de 20 años, y por el ministerio que realizaba tenía que salir de viaje, justo en la etapa que mis hijos pasaron por la adolescencia, etapa en la que cada ser humano busca su propia identidad, y héroes a quien seguir su ejemplo. Pues, dejar a un lado a mis hijos para hacer lo que Dios me pedía que hiciera puede ser una buena excusa, sin embargo reconozco que no hay excusa para decir que no debo realizar mi altar familiar, pienso que ahora hay muchas facilidades por decirlo así, para animar a nuestros hijos a hacer lo que deben hacer. 

El hecho es que estamos en esta etapa de la vida ya en la juventud, y sin embargo no quedé satisfecha, y le pedí al Señor que me de oportunidad para volver a las sendas antiguas como dice el profeta Jeremías 6:16 “Así dijo Jehová: Paraos en los caminos, y mirad, y preguntad por las sendas antiguas, cuál sea el buen camino, y andad por él, y hallaréis descanso para vuestra alma. Mas dijeron: No andaremos.”  

Ahora, en la misericordia de Dios estamos volviendo a crear el habito de leer la Biblia, estamos siguiendo un devocional, que a veces nos da varios capítulos para leer, luego leemos el devocional y reflexionamos sobre los puntos que nos enseña. Es una alegría volver a adquirir el habito de hacer el Altar Familiar con nuestros hijos. Les animo a hacerlo, busque un momento en el día para realizar esta hermosa actividad que dar buenos frutos en sus vida y de sus simiente.

domingo, 23 de febrero de 2020

Trabajas fuera de casa o te quedas en la casa para cuidar de tus hijos ¿Cuál es mas conveniente?


Cuando pensamos en las madres y el ejercicio de sus carreras profesionales o vocativos, nos lleva a pensar en las dificultades que se tienen para ejercer ambos roles. En la actualidad la mujer anhela tener una profesión, para ayudar a su familia en traer el dinero a casa, y aportar para el sustento del hogar. Sin embargo años anteriores no era así, el padre solía traer el sustento para la familia y la madre se quedaba en casa para realizar las labores en el hogar y el cuidado de los hijos.

Pero ¿Qué ha hecho que todo cambie? justamente todo el devenir de la civilización trajo consigo grandes cambios, la lucha por la emancipación de la mujer, la lucha por la igualdad de genero y el anhelo de poder comprar cosas para el hogar  hace que las mujeres deseen salir a trabajar, no solo deseen sino que lo hacen. Salen a trabajar en empresas con horarios asignados, en estos horarios dejan a sus hijos con familiares como las abuelas, tías, o trabajadoras del hogar, mujeres que sin ser familiares deben ejercer roles para cuidar de la alimentación y el cuidado de niños menores de edad.

Cuando la mujer se casa o antes de casarse ni siquiera habla con su futuro esposo cuantos hijos desea tener o como va a hacer para el cuidado y provisión de tales miembros de la familia. Porque uno no se sienta a pensar en este deber futuro. Solo espera a que lleguen los hijos, y a veces sin planificar, sin pre veer en el número de  hijos que tendrán, los hijos llegan y las madres se preocupan porque son madres, y porque a veces no tienen ese sustento necesitado para el cuidado de sus hijos, ellas deben salir a trabajar, porque saben que el sustento no caerá del cielo , sino que hay que ganarlo, hay que buscar la forma de como obtener para sobrevivir.

En muchos casos hay familias, donde el hombre existe pero no se preocupa, de traer el sustento al  hogar, o simplemente brilla con su ausencia porque solamente existió para procrear y desapareció del mapa de sus hijos. Triste realidad ¿cierto? dolorosa, pero realidad al mismo tiempo. Hablemos de familias donde esta el padre y la madre juntos, conviviendo y cuidando de su progenie, viven con necesidades, o tienen anhelos altos de la vida, compra de objetos lujosos, que requieren del compromiso de ambos para salir a buscar dinero. Y se ponen a trabajar ambos, ¿Qué trae consigo esta acción? pues hijos que quedan en su casa, los menores bajo el cuidado del mayor, que no es tan mayor para lidiar con las necesidades de niños pequeños. Trae consigo maltrato de personas insensibles, violaciones de familiares cercanos, aprendizaje de malos hábitos e indisciplina de niños y adolescentes.

Hay muchos padres que dicen "yo trabajo para darle a mi familia lo que yo nunca tuve", otros dicen "debo dejar una herencia", pero no se dan cuenta que no están presente en la vida de sus hijos, y cuando los requieran ya no van a tener atención de sus hijos, porque serán mayores, personas que se criaron como pudieron, sin la protección, seguridad que da un padre y una madre al estar en casa.

Yo les pregunto a esos padres que dejan a sus hijos por correr tras el dinero, por correr tras el triunfo en su carrera profesional, por correr tras unos cuantos pesos ¿Valdrá la pena dejar a sus hijos por ganar dinero o reconocimiento en el trabajo que tiene? ¿Valdrá la pena sacrificar el tiempo que puedes tener al lado de tus hijos, con tiempos de calidad para enseñarle las verdades cristianas? ¿Valdrá la pena acumular posesiones, o herencia financieras si no dedicas tiempo a tus hijos?  Piénselo, señor, señora, hermana, o hermano en Cristo, es hora de valorar lo eterno, lo que mas importa en este mundo, no son las posesiones materiales, un día te iras ala presencia del Señor, Dios te llamará a su presencia y lo primero que te va a preguntar es por tus hijos, esos que  El puso en tus manos para cuidarlos y guiarlos en su camino y verdad. ¿Cómo responderás a ese Dios que te ha creado, y te ha delegado como cuidador y protector de esas vidas?

Yo digo es importante la presencia de una madre en casa, ella va a guiar, enseñar y cuidar de sus hijos, y si es cristiana enseñará las verdades bíblicas y los guiara por el camino del bien. Amiga y hermana, no desperdicie el tiempo que tiene aquí en la tierra para velar por sus hijos y entregarles el legado de amor y fe en Dios.

Estimado padre de familia, aunque debe salir a buscar el sustento para su familia porque es su rol, el mandato de Dios, pero nunca se olvide que sus hijos lo esperan, que sus hijos lo añoran, lo necesitan, lo quieren en sus momentos mas importantes de sus vidas. Guarde un tiempo cada semana para compartir con ellos, hable con cada uno en privado, cuando este en su casa, comparta tiempo de calidad, enseñando los valores y principios morales, enseñando maneras de trabajar, y dando consejos sabios a cada uno de ellos. Cuando sean mayores, se lo agradecerán y respetaran y honraran para siempre al padre que usted haya sido.

Dios nos ayude a velar por nuestros hijos, y luchar por ellos, sacrificando tiempo para enseñar a nuestros descendientes el amor a El.

jueves, 30 de marzo de 2017

Una madre es una mujer valiente

¿Cómo debe ser una madre? no soy una experta, pero pienso que no todas tenemos el don de ser madre pues hay algunas mujeres que no tienen amor para sus hijos, supongo que tienen sus motivos, que tienen que ver con las experiencias vívidas en el pasado, quizás no tuvieron una madre que las guió hacia el camino de la maternidad y el amor a su familia.

Pensando en la pregunta como es una madre y uniendo al título, pienso que las madres somos mujeres comunes y corrientes, pero con un tinte de magia, por el amor que Dios puso en los corazones para amar a nuestros hijos.

He tenido la experiencia de ser madre de tres hijos, soy maestra, guía y mentora de mis hijos hasta que Dios me lleve con él. Al principio, era una madre muy exigente, quería que mi hija mayor captara todo lo que le enseñaba a la primera vez, sin embargo en algunas cosas ella no podía hacer pronto lo que le pedía. Uno como madre se siente frustrada porque no ve una pronta respuesta a su aprendizaje. Los niños cuando están aprendiendo a escribir no tienen sus manos ágiles como para hacer sus tareas a la perfección, pero yo exigía que este bien, cosa que a ella le costaba, comenzaba a renegar con ella a veces con malos tratos, no podía amarrar sus zapatos y sobre todo no expresaba mucho sus emociones y sentimientos. Algo que me hacia a veces salir de quicio cuando no sabía la razón de sus actitudes. 

Esa actitud negativa que yo tenía en cuanto a ser madre perfecta y el anhelo de tener a mi hija en orden y que su aprendizaje vaya como yo deseaba, me hacia sentir ansiosa, pensaba que estaba fallando pero no sabía en cual área. 

Con todo eso estaba haciendo daño a mi hija haciendo que aprendiera pronto, a veces la dañaba insultado o regañándola sobre asuntos que no tenían tanta importancia. Pero pronto me di cuenta que ella no venía hacia mi para disfrutar como una hija con su madre, no tenía apego y confianza, ella iba donde estaba su padre, se sentía segura con él. Esa actitud de ella me dolía pero no quería aceptar que debía propiciar un acercamiento con ella.

Aconsejada por una pastora, quien se dio cuenta por medio de una charla mía sobre mis hijos, que había un alejamiento entre mi hija y yo. Ella me aconsejó que debía pedirle perdón a mi hija, que en ese entonces todavía tenía 3 años, sin refutar lo que se me había aconsejado llegué a mi casa y en el momento que tuve a solas con ella seguí el consejo que me dieron y fui donde mi hija para pedirle perdón, por supuesto pareció que no entendía pero vez tras ves se fue haciendo real el resultado esperado, mi hija se acercaba mas y mas a mi como su madre.

Debemos darnos cuenta que una madre comete errores, y puede dañar a sus hijos, en esas actitudes de querer ser madre perfecta y enseñar a sus hijos lo que queremos de manera rápida, en orden y sujeción, a veces no hacemos las cosas con amor, con paciencia, con entrega, sino que somos insistentes en que se haga todo a nuestro capricho, insistiendo en cosas que no tienen importancia y promoviendo la amargura y el resentimiento en la mente y corazón de nuestros hijos. 

¿Porque digo esto? porque a veces peleamos sin que esa lucha sea realmente importante, peleamos por cosas insignificante en su vida futura, pero no peleamos por lo que realmente tiene valor, cuales son la obediencia, y el aprendizaje de valores morales y espirituales. Nos ponemos a luchar de porque no hace las letras de esta u otra manera, o porque no sabe todavía hacer sus nudos de sus zapatos, pero no nos preocupamos si sabe o no hablar con Dios, o si tiene o no una comunión con Dios. 

Como hijas nuestras debemos enseñarles sobre el Dios al que nosotros servimos, El Dios al que nosotros amamos y valoramos, las cosas espirituales son mas importantes que las cosas simples, que ellos mismos puedes aprender a desarrollarlos solos sin que yo necesariamente me esté molestando por su aprendizaje.

Espero esta pequeña experiencia le ayude a ser una madre paciente, no provoque a ira a sus hijos, sino que pueda ser paciente, y sobre todo enseñe valores que son eternos, que le van a servir en su vida diaria, y en su desarrollo como persona, no se moleste con cosas insignificantes, sepa elegir las batallas, y luche las que si valen la pena. Sea una madre común y corriente, sabiendo que no es perfecta, que si comete errores, pero sepa pedir perdón por sus fallas, y haga que su relación con sus hijos sea emotiva, y cautivadora, infundiendo el amor de Dios en sus vidas, para que ellos honren a ese Dios que usted ama y honra. 

No provoque a ira a sus hijos, castigando o regañando injustamente, o por algo insignificante, siga los consejos de la Palabra del Señor cuando le enseña a ser paciente y desarrollar en usted el fruto del Espíritu Santo, que le enseña a demostrar el amor a su familia en diferentes momentos y circunstancia de la vida. Gálatas 5:22, 23 dice: "Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley." RV1960

Cuando tu madre dice que no vayas por ahí, hazle caso

  Cuando yo era niña, vivía en una ciudad muy pequeña donde el medio de transporte mas común era la motocicleta. Se escuchaban historias de ...