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lunes, 11 de agosto de 2025

Cuando tu madre dice que no vayas por ahí, hazle caso

 

Cuando yo era niña, vivía en una ciudad muy pequeña donde el medio de transporte mas común era la motocicleta. Se escuchaban historias de que los hombres que hacían el trabajo de taxistas a veces llevaban a los/las menores de edad a otro lado para abusar de ellas. Nosotros, mi hermana y yo debíamos ir cada mañana a una guardería donde quedábamos allí hasta la hora de la merienda, prácticamente todo el día, por el motivo de que mi madre debía ir a su trabajo y no podía llevar a sus dos hijas. Y en este lugar recibían a los niños y niñas hasta los 6 años.

Recuerdo bien cuando nos arreglábamos para salir de la casa e ir caminando hacia este lugar llamado "la guardería". Muchas veces escuche decir a mi madre que tengamos cuidado, que no tomáramos esta u otra calle, que siempre vayamos por este lugar. Nos explicaba como eran los hombres y las cosas que podían hacer a las niñas inocentes como nosotros. Tenía un miedo, porque al margen de todo esto, mi madre descargaba sobre mi la gran responsabilidad de cuidar a mi hermana menor. En aquel entonces yo tenía 5 años y ella tenía 3 años. Me sentía tan nerviosa pensando que tal vez un día nos pasaría algo de lo cual mi madre nos había advertido.

Como niña sentía tanta impotencia al hecho de no poder decir a mi madre no quiero ir, no iré, no puedo hacerme cargo de mi propia vida menos de la de mi hermanita. Pero, la vida debía continuar, salimos muchas veces y regresamos a casa sanas y salvas. Pero un día menos pensado, he ahí una motocicleta paró frente a nosotros, el hombre que hacía de taxista nos dijo "suban", ¡Uy!  que pánico fue sentir en ese momento, ver al hombre y escucharlo decir esas esa frase. Sin pensarlo dos veces dije "no", luego corrimos con mi hermana tomada de mi mano, corrimos hasta que nos perdimos. Gracias a Dios ese hombre no nos siguió.

Con esto puedo deducir que es de gran importancia que una madre o padre enseñe a sus hijos sobre los peligros que pueden haber dentro y fuera de casa. Advertir o prever la forma como ellos pueden salvarse de tales situaciones es ser un buen padre/madre.

 Autora Erika Merubia

Si desea tomar el material para ejemplo, no olvide citar la fuente, gracias

domingo, 23 de febrero de 2020

Trabajas fuera de casa o te quedas en la casa para cuidar de tus hijos ¿Cuál es mas conveniente?


Cuando pensamos en las madres y el ejercicio de sus carreras profesionales o vocativos, nos lleva a pensar en las dificultades que se tienen para ejercer ambos roles. En la actualidad la mujer anhela tener una profesión, para ayudar a su familia en traer el dinero a casa, y aportar para el sustento del hogar. Sin embargo años anteriores no era así, el padre solía traer el sustento para la familia y la madre se quedaba en casa para realizar las labores en el hogar y el cuidado de los hijos.

Pero ¿Qué ha hecho que todo cambie? justamente todo el devenir de la civilización trajo consigo grandes cambios, la lucha por la emancipación de la mujer, la lucha por la igualdad de genero y el anhelo de poder comprar cosas para el hogar  hace que las mujeres deseen salir a trabajar, no solo deseen sino que lo hacen. Salen a trabajar en empresas con horarios asignados, en estos horarios dejan a sus hijos con familiares como las abuelas, tías, o trabajadoras del hogar, mujeres que sin ser familiares deben ejercer roles para cuidar de la alimentación y el cuidado de niños menores de edad.

Cuando la mujer se casa o antes de casarse ni siquiera habla con su futuro esposo cuantos hijos desea tener o como va a hacer para el cuidado y provisión de tales miembros de la familia. Porque uno no se sienta a pensar en este deber futuro. Solo espera a que lleguen los hijos, y a veces sin planificar, sin pre veer en el número de  hijos que tendrán, los hijos llegan y las madres se preocupan porque son madres, y porque a veces no tienen ese sustento necesitado para el cuidado de sus hijos, ellas deben salir a trabajar, porque saben que el sustento no caerá del cielo , sino que hay que ganarlo, hay que buscar la forma de como obtener para sobrevivir.

En muchos casos hay familias, donde el hombre existe pero no se preocupa, de traer el sustento al  hogar, o simplemente brilla con su ausencia porque solamente existió para procrear y desapareció del mapa de sus hijos. Triste realidad ¿cierto? dolorosa, pero realidad al mismo tiempo. Hablemos de familias donde esta el padre y la madre juntos, conviviendo y cuidando de su progenie, viven con necesidades, o tienen anhelos altos de la vida, compra de objetos lujosos, que requieren del compromiso de ambos para salir a buscar dinero. Y se ponen a trabajar ambos, ¿Qué trae consigo esta acción? pues hijos que quedan en su casa, los menores bajo el cuidado del mayor, que no es tan mayor para lidiar con las necesidades de niños pequeños. Trae consigo maltrato de personas insensibles, violaciones de familiares cercanos, aprendizaje de malos hábitos e indisciplina de niños y adolescentes.

Hay muchos padres que dicen "yo trabajo para darle a mi familia lo que yo nunca tuve", otros dicen "debo dejar una herencia", pero no se dan cuenta que no están presente en la vida de sus hijos, y cuando los requieran ya no van a tener atención de sus hijos, porque serán mayores, personas que se criaron como pudieron, sin la protección, seguridad que da un padre y una madre al estar en casa.

Yo les pregunto a esos padres que dejan a sus hijos por correr tras el dinero, por correr tras el triunfo en su carrera profesional, por correr tras unos cuantos pesos ¿Valdrá la pena dejar a sus hijos por ganar dinero o reconocimiento en el trabajo que tiene? ¿Valdrá la pena sacrificar el tiempo que puedes tener al lado de tus hijos, con tiempos de calidad para enseñarle las verdades cristianas? ¿Valdrá la pena acumular posesiones, o herencia financieras si no dedicas tiempo a tus hijos?  Piénselo, señor, señora, hermana, o hermano en Cristo, es hora de valorar lo eterno, lo que mas importa en este mundo, no son las posesiones materiales, un día te iras ala presencia del Señor, Dios te llamará a su presencia y lo primero que te va a preguntar es por tus hijos, esos que  El puso en tus manos para cuidarlos y guiarlos en su camino y verdad. ¿Cómo responderás a ese Dios que te ha creado, y te ha delegado como cuidador y protector de esas vidas?

Yo digo es importante la presencia de una madre en casa, ella va a guiar, enseñar y cuidar de sus hijos, y si es cristiana enseñará las verdades bíblicas y los guiara por el camino del bien. Amiga y hermana, no desperdicie el tiempo que tiene aquí en la tierra para velar por sus hijos y entregarles el legado de amor y fe en Dios.

Estimado padre de familia, aunque debe salir a buscar el sustento para su familia porque es su rol, el mandato de Dios, pero nunca se olvide que sus hijos lo esperan, que sus hijos lo añoran, lo necesitan, lo quieren en sus momentos mas importantes de sus vidas. Guarde un tiempo cada semana para compartir con ellos, hable con cada uno en privado, cuando este en su casa, comparta tiempo de calidad, enseñando los valores y principios morales, enseñando maneras de trabajar, y dando consejos sabios a cada uno de ellos. Cuando sean mayores, se lo agradecerán y respetaran y honraran para siempre al padre que usted haya sido.

Dios nos ayude a velar por nuestros hijos, y luchar por ellos, sacrificando tiempo para enseñar a nuestros descendientes el amor a El.

sábado, 18 de julio de 2015

Un hombre que trata bien a una mujer, demuestra que fue educado por una Reina

Me hace pensar esta frase, en la importancia que tiene nuestro rol de madres y el impacto que hace nuestra enseñanza en sus vidas. A Mi ver las mujeres enseñamos negativamente a nuestros niños, haciendo que sean fuertes, que no lloren, les enseñamos que los hombres no lloran haciendo que ellos sean duros y fuertes según nuestra percepción. Cosa que crea insensibilidad y falta expresividad de sus sentimientos. Aprenden a esconderlos y no expresar explicita-mente en diversas situaciones. Maltratando con sus actitudes y acciones a sus hijas, hermanas, madre o esposa.

Las mujeres somos las causantes de la continuación del machismo en nuestra sociedad. porque somos las que enseñamos de manera negativa los valores. Situación que trae tristeza, rencor, rechazo, desavenencias en sus propias vidas y la de sus hijos. Pienso que la solución sería: Empezar a cambiar nuestra manera de pensar, enseñar a nuestros hijos varones igual que a las mujeres, a ser amables, sensibles, expresar palabras de solicitud de perdón, de pedir disculpas en casos que hayan incurrido en algún error, que los niños al igual que las niñas sepan lavar platos, limpiar mesas, ayudar a ordenar su dormitorio, ayudar a cocinar y aún lavar su ropa.

Con la ayuda y colaboración de nuestros  hijos tendremos mas tiempo para enseñar valores espirituales, morales y materiales a ellos mismos. Cuando estamos tan atareadas con la cocina, la limpieza en general, terminamos cansadas y aburridas, que no tenemos ganas de realizar este rol de gran importancia como la INSTRUCCIÓN a nuestros hijos. Instruirlos en valores morales, espirituales, cuidado y responsabilidad, en obediencia a sus padres. Esto nos hace grandes maestras. Y si su esposo es un hombre bueno que le impulsa aprueba su forma de educar a sus hijos, es el representante de Dios en su hogar y cumple el rol de Rey, y usted es "La Reina", la reina si, dije bien, no se ría, y como tal debe cumplir el rol de enseñar a sus hijos a ser hombres verdaderos en todo sentido de la palabra.

Roguemos a Dios nos dé sabiduría, siempre porque la necesitamos día a día para desempeñar este rol de madre de la manera mas excelente. Adelante hermana, siga siendo sensible y aprendiendo de esto que es tan importante aprender.

viernes, 19 de septiembre de 2014

Ideas para orar por nuestros hijos


Con el boom de la tecnología, llegó el tiempo en el que la mayoría de los miembros en una familia tienen acceso a un aparato electrónico (sea este teléfono móvil, notebook, Ipad o cualquier otro) queramos o no, estamos conectados con otras personas por medio de las redes sociales, y aquí va una hermosa sugerencia del ministerio de MADRES UNIDAS PARA ORAR www.momsinprayer.org

Estas mujeres están haciendo énfasis en orar por sus hijos y lo hacen a través de una fotografía que realizan colocando sobre ella una petición de oración basada en un versículo bíblico. Terminada la edición pueden mostrar a sus amigos que esa es su oración, aún sus propios hijos ven sus peticiones y pueden saber que sus madres están orando por ellos, y cuales exactamente son sus peticiones.

Seria algo raro pedirles que dejen sus celulares y que solo lo utilicen para llamadas, hay varias formas de como lo puede usar para informarse, o estar al tanto de su entorno social. Sin embargo, debemos poner en practica el dominio propio sobre cada acción que robe nuestro tiempo con Dios. LA ORACIÓN PERSONAL, HABLAR CON NUESTRO PADRE, NO DEBE SER SUSTITUIDA CON OTRAS ACTIVIDADES. Orar y llevar delante de Dios nuestras peticiones, debe ser un habito normal para cada madre y padre de familia. Necesitamos saber como luchar contra el enemigo verdadero de nuestras almas, hacerle frente y no tenerle miedo, sino mas bien luchar por medio de la oración en todo momento.

Espero les ayude a recordar que esa es nuestra primera tarea antes de hacer cualquier cosa en casa, aún antes de mirar y entrar en su red social, acostúmbrese a orar por sus hijos, que desde niños puedan oír la vos de Dios y obedecerle, que aprendan a doblegar su voluntad a El para que los guíe hacia sus propósitos.

Se dice que los primeros 6 años usted puede traspasar todo las enseñanzas que incluyen los valores morales y espirituales con mayor facilidad, puede lograrlo después pero será un poco mas difícil inculcar su fe en Dios y sus valores que son eternos.
Aproveche su tiempo y ORE, ORE, ORE.


jueves, 1 de mayo de 2014

¡Auxilio soy madre de hijos adolescentes!


Mis tres hermosos hijos Sara Esther, Joel Andrés y Emily Judith

Me complace haber recibido la bendición de tener 3 hijos, que ahora ya son adolescentes casi llegando la etapa de la juventud. Mirando retrospectiva-mente a nuestras vidas en nuestra relación como madre e hijos, veo que no he sufrido mucho al punto de ser apuntada, o mal mirada o criticada como madre.

Mas bien al contrario he recibido admiración y palabras de felicitaciones por parte de maestros de mis hijos. Esto me hace sentir ahora una mujer privilegiada, porque al margen de que uno no sabe educar hijos pero confiando en Dios, leyendo su Palabra y aceptando concejos buenos, podemos ejercer una buena educación moral, ética y espiritualmente en nuestros hijos.

Recuerdo ahora que un tiempo fui observada por mi esposo que me dijo: "Tu los tienes a mis hijos como soldaditos", eso me hizo sentir en aquella época un tanto indecisa, no sabía si estaba haciendo lo correcto con ellos en su educación. Pensaba que estaba siendo muy severa, y me puse en la figura de generala, pero luego reaccioné y dije que si iva a  continuar enseñando y dirigiendo a mis hijos de la manera que lo estaba haciendo hasta ese momento. Años después cuando mis hijos estaban pasando por la pubertad, mi esposo me dijo de nuevo "Ery estoy complacido contigo porque tu sola haz educado a esos niños y son bien educados", eso me hizo sentir alegre pues tenía la seguridad que había obrado bien hasta ese momento, me sentí animada a continuar mi rol de madre, siendo condescendientes en cosas irrelevantes, pero siendo firme en cosas de importancia para todos nosotros como hijos de Dios y como personas de bien en la sociedad. 

El haber puesto normas y reglas desde su niñez me ayudó a guiarlos en la mejor manera que yo veía y sabia que debían ser y hacer. Nos ayudo a todos a ejercer responsabilidades dentro de nuestro hogar, ayudó a saber que es lo que debían y no debían hacer ellos, y cuales eran las consecuencias que debían afrontar en caso de incumplimientos. Ellos sabían hasta donde eran sus límites en cuanto a discusiones y peleas entre hermanos, sabían sus límites en cuanto a horarios de salidas y llegadas del colegio u otros lugares, saben ahora mismo que deben informar antes de salir y pedir aprobación, hablan con confianza sabiendo que tienen mi aprobación en cuestiones de tareas y aún de diversión, solo cuidamos mucho de no utilizar el día del Señor para paseos y compromisos propios, puesto que es una norma que hemos cumplido fielmente "ir a la iglesia y celebrar juntos el día del Señor".

Jamás hubieron discusiones entre nosotros por ninguna causa pues aprendieron desde temprano a someter su voluntad a la de sus padres, si deseaban algo lo pedían sabiendo que les daríamos si era para su bienestar y si teníamos los recursos suficientes para darles. Aprendieron que nosotros comprábamos solo lo que era necesario y no por gastar el dinero en vano, ni por despilfarrar, jamas compramos juguetes caros solo por tener el gusto de comprar lo que la TV ofrece.  No lucho con ellos por la ropa que elijen, sino por sus actitudes en cuanto a su relación con los demás, no discutir por cosas triviales sino por como debemos comportarnos delante de Dios en obediencia a El.

De esta manera me complazco y se que Dios esta contento, se que he desarrollado mi rol de madre, siendo una verdadera maestra y guía en su diario vivir y ayudándoles a desarrollarse como seres humanos. Ahora viene otra nueva etapa, la de ayudarles a elegir su carrera profesional y apoyarles en sus estudios. SE que Dios no nos dejará solos en esto también y sentimos su presencia en cada paso que damos, agradecemos por todo lo que hemos recibido de El hasta ahora.



jueves, 3 de abril de 2014

Tips para enseñar con sabiduría a nuestras hijas los valores eternos







Cuando mis hijas eran pequeñas las veía lindas, tiernas, observadoras, y estaban siempre atentas a aprender de nosotros. Adoro recordar esos tiempos cuando querían hacer lo que yo estaba haciendo, aunque ellas no lo hubieran podido hacer, querían lavar ropa, lavar los platos, ayudar en lo que veían que yo hacía.

Ahora son jovencitas, cada una tiene una afición que gusta disfrutar, debido a esto no es muy fácil que estén disponibles para ayudar en los quehaceres.  Pero debo ser firme, pedir que me ayuden. Enseñarles la importancia de la colaboración, porque pronto formarán sus propias familias, tendrán sus hijos, responsabilidades y deben desarrollar sus roles como toda buena madre. Que difícil para ellas será cuando al entrar en un compromiso matrimonial no pueden desarrollar sus actividades cotidianas con naturalidad, porque no le enseñamos en casa.

Las hijas que antes eran pequeñas, con el pasar del tiempo van creciendo y se van transformando en mujeres, lindas, hermosas, que necesitan mucho cariño, mucho amor, mucha entrega para forjar su carácter, su personalidad, con disciplina y buena enseñanza.

Dios nos ayude a ser las mejores madres, que enseñemos a nuestras hijas todo lo mejor dejando en ellas un hermoso legado de amor y deseo de hacer siempre lo mejor para su familia. No desperdiciemos nuestro tiempo hablando de novelas, o de cosas materiales, hablemos de la importancia de los valores como mujeres, el cuidado del cuerpo, la honra que una mujer tiene que cuidar, enseñarles a tener dominio propio sobre sus deseos, dominio propio para saber esperar un hombre que en verdad las ame, que las valore, que tengan sabiduría para saber rechazar las relaciones que no les convienen. Que tengan dominio propio para alimentarse debidamente, que cuiden su propio cuerpo con sabiduría. Hay tantas cosas que enseñar a nuestras hijas, si nosotras como madres hacemos lo que debemos hacer, ellas ven nuestra actitud y siguen nuestro ejemplo.

No olvide de enseñar a sus hijas, a sus nueras, a toda mujer joven a ser una mujer sabia. Tito 2:3,“Las ancianas asimismo sean reverentes en su porte; no calumniadoras, no esclavas del vino, maestras del bien;  4  que enseñen a las mujeres jóvenes a amar a sus maridos y a sus hijos,  5  a ser prudentes, castas, cuidadosas de su casa, buenas, sujetas a sus maridos, para que la palabra de Dios no sea blasfemada”.

Orare para que usted cumpla su ministerio en su casa, en su familia y con su comunidad. Dios la bendiga.

miércoles, 2 de abril de 2014

Cocinar con tus hijos es una experiencia productiva para todos





Cuando enseñamos a nuestros hijos a cocinar junto con nosotros, tenemos la oportunidad de compartir nuestros secretos de cocina, aprenden mas sobre los alimentos y sus preparaciones, y cuando están solos, ya no sufren por no saber hacer una comida para ellos mismos. He escuchado de madres que no dejan apegarse a la cocina a sus hijos porque no quieren que las molesten, o porque quieren evitar un accidente relacionado con la cocina, otras hablan que son muy exigentes, quieren que los chicos hagan como ellas hacen y si sus hijos no hacen igual que ellas, se molestan y ya no les queda ganas de hacer las cosas con sus hijos.

Hermana querida, si quiere ser luz para sus hijos, aproveche todas las oportunidades para hablar del Señor, recuerde en Deuteronomio 6:4-7 habla de que tenemos que enseñar la Palabra a nuestros hijos cuando estemos por el camino, al levantarnos, al acostarnos, y eso significa enseñar en todo tiempo, hasta cuando estamos cocinando juntos. Hay mucho que enseñarles acerca del gran amor de Dios para nosotros, al darnos trabajo, sustento económico y mucho mas. Puede enseñar valores, la importancia de ser responsables, de ayudar en la casa, de colaborar y honrar a nuestros padres con el apoyo en casa. 

Dios la usara mas, si usted aprende a aprovechar ese tiempo que Dios le da para estar junto con sus hijos. Y recuerde que este tiempo será una experiencia guardada en sus corazones como muestra de su amor hacia ellos.



¿Como te agradecen tus hijos lo que haces por ellos?



Cuando viniste a este mundo, ella te sostuvo en sus brazos. Tú se lo agradeciste gritando.

Cuando tenías un año de nacido, ella te alimentaba y te bañaba. Tú se lo agradeciste llorando la noche entera. 


Cuando tenías 2 años, ella te enseñó a caminar. Tú se lo agradeciste huyendo de ella cuando te llamaba.

Cuando tenías 3 años, ella te hacía todas las comidas con amor. Tú se lo agradeciste tirando el plato al piso.

Cuando tenías 4 años, ella te dio unos lápices de colores. Tú se lo agradeciste pintando todas las paredes de la casa.

Cuando tenías 6 años, ella te llevaba a la escuela. Tú se lo agradeciste gritándole: ¡No voy a ir!

Cuando tenías 7 años, ella te regaló una pelota. Tú se lo agradeciste arrojándola contra la ventana del vecino.

Cuando tenías 13 años, ella te sugirió un corte de pelo que estaba de moda. Tú se lo agradeciste diciéndole que ella no tenía gusto.

Cuando tenías 15, ella venía de trabajar y quería darte un abrazo. Tú se lo agradeciste cerrando con llave la puerta de tu habitación.

Cuando tenías 18, ella lloró en la fiesta de tu graduación de la escuela. Tú se lo agradeciste estando de rumba con tus amigos hasta el amanecer.

Cuando tenías 19 años, ella te preguntó si estabas saliendo con alguien. Tú se lo agradeciste diciéndole: ‘Eso no te importa, no metas en mis cosas’.

Cuando tenías 20 años, ella te sugirió algunas carreras para tu futuro. Tú se lo agradeciste diciéndole: ‘No quiero ser como tú’.

Cuando tenías 24, ella conoció a tu futura esposa y le preguntó sus planes para los años venideros. Tú se lo agradeciste con una mirada feroz y le gritaste ‘¡Cállate!’.

Cuando tenías 27, ella te ayudó a pagar los gastos de tu boda y llorando te dijo que te amaba muchísimo. Tú se lo agradeciste siendo indiferente y olvidándote de ella.

Cuando tenías 30, ella te dio algunos consejos para cuidar a tu bebé. Tú se lo agradeciste, diciéndole que ‘las cosas hoy son diferentes’.


Cuando tenías 40, ella te llamó para recordarte el cumpleaños de tu papá. Tú se lo agradeciste diciéndole que estabas muy ocupado.

Cuando tenías 50, ella se enfermó y necesitó que la cuidaras. Tú se lo agradeciste leyendo sobre la carga que representan los padres hacia los hijos.

De repente, un día cualquiera ella, de manera silenciosa, murió y todas las cosas que nunca hiciste cayeron como un trueno.

Tomémonos un momento para rendir honor y tributo a esa persona que llamamos mamá, aunque algunos no la pueden llamar así de ese modo abiertamente. Aunque a veces, ella no parezca la mejor de las amigas, quizás no concuerde con tu forma de pensar, pero aún así ella te ama.

Ella estará allí para ayudarte con tus dolores, tus penas, tus frustraciones, al menos mientras viva. Sé prudente, generoso y muéstrale el debido respeto, aunque pienses diferente de ella.

Pide a Dios por ella, porque Él en su infinita misericordia te dio la oportunidad de conocer a una mamá de verdad.


miércoles, 26 de marzo de 2014

Enseña a tus hijos a preparar tus especialidades, mañana te lo agradecerán



Enseñé a cocinar, todo lo que sabía y  lo nuevo que aprendo cada día, 
ahora ellos me están enseñando a mi, y cada día puedo ver que no fue en vano mi labor.

Enseñar a nuestros hijos todo lo que hacemos para ganarnos el pan de cada día, enseñar nuestros talentos, nuestras habilidades, es un privilegio pues mostramos lo que somos ante ellos, y de ese modo valoran mas nuestra vida y forma de ser. Si es un carpintero enseñe a su hijos a hacer trabajos con la carpintería, si es un albañil de la misma manera, si es una persona que sabe cocinar muy bien, enseñe a sus hijos sus secreto para hacer ricas comidas, y así sucesivamente podemos citar un sin numero de habilidades que a la larga vienen a ser nuestra fuente de trabajo. 

Debemos enseñar a nuestros hijos lo importante que es para nosotros, el aprender a valernos por nosotros mismos, que es hermoso hacer algo con las manos, y no solamente esperar de los demás para tener comida y vestido. Muchas veces veo padres y madres que incurren en errores grandes como darle todo a sus hijos sin dejar que a ellos les cueste un poco de sacrificio. Damos a veces sin medida, decimos si a todo lo que ellos piden sin indagar bien, cual es el asunto que lo lleva a pedir dinero. Otras veces, piden objetos que no son necesarios y aún ropa o zapatos que son costosos, y muchas veces hacemos tanto sacrificio para comprarlos solo por complacencia, o ¿sera para llenar algunas necesidades de ellos que nosotros sabemos no estamos satisfaciendo?

Bueno el punto ahora es que usted traspase sus conocimientos sobre una habilidad a sus hijos, vera que será algo muy fructífero. Dios usará ese tiempo para demostrar a su hijo que usted lo ama, y quiere enseñarle lo que usted sabe. Si se recuerda bien Jesús de Nazaret nuestro Señor era carpintero porque su padre terrenal era José el carpintero de Belén. Hubieron otros grandes hombres que desarrollaban diversas actividades y tareas en el quehacer diario como el Rey David que cuidaba ovejas cuando joven y antes de ser nombrado Rey, Nehemías que era copero del rey, y muchos mas. Enseñe a su hijo que el trabajo con sus manos es una honra, porque es la forma como ganamos el pan diario y las necesidades del hogar, nunca deje que ellos se avergüenza de usted por ser y desarrollar sus habilidades en un trabajo honesto.

No se ponga nervioso cuando sus hijos no aprenden rápido, o cuando ellos no aceptan sus actividades, un día no muy lejano le darán mucho valor a lo que usted es y realiza con amor. Recuerde "Feliz aquel que transfiere lo que sabe y aprende lo que enseña". 

Cuando tu madre dice que no vayas por ahí, hazle caso

  Cuando yo era niña, vivía en una ciudad muy pequeña donde el medio de transporte mas común era la motocicleta. Se escuchaban historias de ...