miércoles, 6 de mayo de 2015

¿Que hacer cuando tus hijos quieren seguir su propio camino?


Ahora que mis hijos están grandes, veo la diferencia en esto. Cuando ellos estaban pequeños, solo les miraba fijamente, o repetía las normas dadas por nosotros en su temprana edad; esto no deben hacer, esto si deben hacer, directa e indirectamente los padres dan normas a sus hijos. Bueno hablo de un padre sano, sabio que quiere instruir de verdad. No deja a que el niño crezca solo bajo su libre albedrío. Se muy bien, que es importante mostrarles el Norte a nuestra generación, enseñarles lo que nosotros creemos, lo que somos, lo que queremos hacer en esta vida.

Pero ¿Que hacer cuando nuestros hijos crecen, son jóvenes, y quieren seguir sus propias normas, sus propios caminos? En algunas culturas, los hijos viven bajo el mismo techo de los padres hasta que tienen 18 años, justo la edad cuando terminan la educación secundaria. Luego se van a buscar un lugar para estudiar, a trabajar y buscar su propio sustento. Aquí en mi país, no sucede lo mismo, los hijos no salen de casa, a menos que ellos elijan dejar a los padres. O por lo menos eso sucedía hasta hace unos años atrás. Pero suponiendo que ellos quedan en casa, ya son jóvenes, se creen maduros para tomar sus propias decisiones, muchos hijos de cristianos, no quieren seguir el camino mostrado y enseñado. Quieren seguir sus propios deseos y experimentar el mundo. Siguiendo sus anhelos a veces herrados, pero quieren hacer su propia voluntad.

Es ahí donde una madre/ padre se desespera, y tiende a perder la paciencia, criticando, insultando y a veces dañando a sus hijos con palabras que no se pueden recoger ni volverlas atrás. Existe hogares donde las madres se cansan, y lo único que hacen es llorar con desesperación por aquellos a quienes engendró pero no no están siguiendo el camino verdadero, es decir a Cristo y su Palabra.

Contaba su experiencia la Hna. Linda Finkenbiner, la esposa del fallecido Hno. Pablo, ella decía que le había enseñado bien a sus hijos pero una de ella se caso con el hombre equivocado, el cual la hizo sufrir y luego se separó de ella, quien no tuvo otro remedio que volver a casa de sus padres. Historias como esta vemos en nuestras sociedades. Madres solas criando a sus hijos, llevan a sus padres a que ellas les ayuden a criarlos, mientras ellas salen a trabajar. Otros peor, nunca salen de casa, pero si, llegan tarde de la noche, con señales de vicios, hacen que sus madres sufran mas todavía.

Situaciones como estas, todo padre/madre esta expuesto a vivir, pero ¿que hacer para evitar dichas tristezas, y pesares? pues yo digo que debemos orar, orar, y orar. Un día hablando con mi hijo le dije: "Mira hijo, yo enseño en la  iglesia como debemos  vivir bajo las normas y disposiciones bíblicas, como deben vivir la vida cristiana y tu estas haciendo lo contrario", y el me dijo "No enseñe pues"... Me quedé perpleja y triste, porque pensaba que el diablo me había derrotado. Pero luego me repuse y dije tengo que orar por esa actitud de rebeldía de mi hijo a la Palabra de Dios, a la obediencia a Cristo. E hice exactamente lo que estoy diciendo ahora, oré, oré, y oré, y Dios me respondió. Me consoló diciendo que él estaba en control de todo, que no me desespere, que confiara en El porque él es el maestro de mis hijos" Isaias 54:13, tomé este versículo como mío y Dios cumplió su promesa.

Se que no es la única lucha que voy a tener, pero ahí estaré para cuidar a mi generación, ponerme en la brecha, pararme firme, no dejar que mis hijos se vayan por mal camino, dejando la libertad al enemigo de llevarse a mis hijos por el mal camino. Dios nos dará la victoria, lo sé porque lo dice su Palabra, hay muchos versículos con promesas que él estará con nosotros. Solo debemos ser valientes, y esforzadas en esta vida, para lograr cumplir el propósito de Dios en nuestras vidas.


viernes, 19 de septiembre de 2014

Ideas para orar por nuestros hijos


Con el boom de la tecnología, llegó el tiempo en el que la mayoría de los miembros en una familia tienen acceso a un aparato electrónico (sea este teléfono móvil, notebook, Ipad o cualquier otro) queramos o no, estamos conectados con otras personas por medio de las redes sociales, y aquí va una hermosa sugerencia del ministerio de MADRES UNIDAS PARA ORAR www.momsinprayer.org

Estas mujeres están haciendo énfasis en orar por sus hijos y lo hacen a través de una fotografía que realizan colocando sobre ella una petición de oración basada en un versículo bíblico. Terminada la edición pueden mostrar a sus amigos que esa es su oración, aún sus propios hijos ven sus peticiones y pueden saber que sus madres están orando por ellos, y cuales exactamente son sus peticiones.

Seria algo raro pedirles que dejen sus celulares y que solo lo utilicen para llamadas, hay varias formas de como lo puede usar para informarse, o estar al tanto de su entorno social. Sin embargo, debemos poner en practica el dominio propio sobre cada acción que robe nuestro tiempo con Dios. LA ORACIÓN PERSONAL, HABLAR CON NUESTRO PADRE, NO DEBE SER SUSTITUIDA CON OTRAS ACTIVIDADES. Orar y llevar delante de Dios nuestras peticiones, debe ser un habito normal para cada madre y padre de familia. Necesitamos saber como luchar contra el enemigo verdadero de nuestras almas, hacerle frente y no tenerle miedo, sino mas bien luchar por medio de la oración en todo momento.

Espero les ayude a recordar que esa es nuestra primera tarea antes de hacer cualquier cosa en casa, aún antes de mirar y entrar en su red social, acostúmbrese a orar por sus hijos, que desde niños puedan oír la vos de Dios y obedecerle, que aprendan a doblegar su voluntad a El para que los guíe hacia sus propósitos.

Se dice que los primeros 6 años usted puede traspasar todo las enseñanzas que incluyen los valores morales y espirituales con mayor facilidad, puede lograrlo después pero será un poco mas difícil inculcar su fe en Dios y sus valores que son eternos.
Aproveche su tiempo y ORE, ORE, ORE.


jueves, 1 de mayo de 2014

¡Auxilio soy madre de hijos adolescentes!


Mis tres hermosos hijos Sara Esther, Joel Andrés y Emily Judith

Me complace haber recibido la bendición de tener 3 hijos, que ahora ya son adolescentes casi llegando la etapa de la juventud. Mirando retrospectiva-mente a nuestras vidas en nuestra relación como madre e hijos, veo que no he sufrido mucho al punto de ser apuntada, o mal mirada o criticada como madre.

Mas bien al contrario he recibido admiración y palabras de felicitaciones por parte de maestros de mis hijos. Esto me hace sentir ahora una mujer privilegiada, porque al margen de que uno no sabe educar hijos pero confiando en Dios, leyendo su Palabra y aceptando concejos buenos, podemos ejercer una buena educación moral, ética y espiritualmente en nuestros hijos.

Recuerdo ahora que un tiempo fui observada por mi esposo que me dijo: "Tu los tienes a mis hijos como soldaditos", eso me hizo sentir en aquella época un tanto indecisa, no sabía si estaba haciendo lo correcto con ellos en su educación. Pensaba que estaba siendo muy severa, y me puse en la figura de generala, pero luego reaccioné y dije que si iva a  continuar enseñando y dirigiendo a mis hijos de la manera que lo estaba haciendo hasta ese momento. Años después cuando mis hijos estaban pasando por la pubertad, mi esposo me dijo de nuevo "Ery estoy complacido contigo porque tu sola haz educado a esos niños y son bien educados", eso me hizo sentir alegre pues tenía la seguridad que había obrado bien hasta ese momento, me sentí animada a continuar mi rol de madre, siendo condescendientes en cosas irrelevantes, pero siendo firme en cosas de importancia para todos nosotros como hijos de Dios y como personas de bien en la sociedad. 

El haber puesto normas y reglas desde su niñez me ayudó a guiarlos en la mejor manera que yo veía y sabia que debían ser y hacer. Nos ayudo a todos a ejercer responsabilidades dentro de nuestro hogar, ayudó a saber que es lo que debían y no debían hacer ellos, y cuales eran las consecuencias que debían afrontar en caso de incumplimientos. Ellos sabían hasta donde eran sus límites en cuanto a discusiones y peleas entre hermanos, sabían sus límites en cuanto a horarios de salidas y llegadas del colegio u otros lugares, saben ahora mismo que deben informar antes de salir y pedir aprobación, hablan con confianza sabiendo que tienen mi aprobación en cuestiones de tareas y aún de diversión, solo cuidamos mucho de no utilizar el día del Señor para paseos y compromisos propios, puesto que es una norma que hemos cumplido fielmente "ir a la iglesia y celebrar juntos el día del Señor".

Jamás hubieron discusiones entre nosotros por ninguna causa pues aprendieron desde temprano a someter su voluntad a la de sus padres, si deseaban algo lo pedían sabiendo que les daríamos si era para su bienestar y si teníamos los recursos suficientes para darles. Aprendieron que nosotros comprábamos solo lo que era necesario y no por gastar el dinero en vano, ni por despilfarrar, jamas compramos juguetes caros solo por tener el gusto de comprar lo que la TV ofrece.  No lucho con ellos por la ropa que elijen, sino por sus actitudes en cuanto a su relación con los demás, no discutir por cosas triviales sino por como debemos comportarnos delante de Dios en obediencia a El.

De esta manera me complazco y se que Dios esta contento, se que he desarrollado mi rol de madre, siendo una verdadera maestra y guía en su diario vivir y ayudándoles a desarrollarse como seres humanos. Ahora viene otra nueva etapa, la de ayudarles a elegir su carrera profesional y apoyarles en sus estudios. SE que Dios no nos dejará solos en esto también y sentimos su presencia en cada paso que damos, agradecemos por todo lo que hemos recibido de El hasta ahora.



Cuando tu madre dice que no vayas por ahí, hazle caso

  Cuando yo era niña, vivía en una ciudad muy pequeña donde el medio de transporte mas común era la motocicleta. Se escuchaban historias de ...