jueves, 1 de octubre de 2015

Las malas conversaciones corrompen las buenas costumbres


"No erréis: Las malas conversaciones corrompen las buenas costumbres." 1 Corintios 15:33. La Biblia no miente, sino que advierte, y sus advertencias contra las cosas que no debemos hacer están bien claras. Pensando en mis hijos, estaba recordando cuando eran pequeños, algunas veces venían de la escuela diciendo malas palabras ( palabras soeces, o de desprecio y burla). En casa habían sido enseñados con palabras y ejemplo como debía ser su vocabulario. En nuestra familia habíamos acordado que no diríamos cosas para herir, o burlarse ni mucho menos decir palabras crasas que manchen nuestra forma de ser, desde que decidimos seguir las norma de un buen cristiano, no nos permitíamos hablar en nuestra vida diaria tales cosas. Y es así como quisimos enseñar a nuestros  hijos, por medio del ejemplo de la vida diaria, las actitudes, y todo nuestro andar diario debía dar el ejemplo de como vivir una vida que agrade a Dios, siendo obediente a su Palabra y coherente con lo que aprendimos. 

Pero muchas veces nuestros niños, deben ser confrontados con este dilema, ¿que hacer si sus compañeros hablan malas palabras y es normal hablar así para ellos? He ahí el asunto. Es momento de sentarse, dialogar con su hijo, muéstrele la Palabra del Señor, léela, pregúntale, ¿qué nos enseña Dios? ¿Cómo quiere que seamos respecto a esto de hablar malas palabras? Dios dice: "No erréis", significa no caigan en ese error, no sigan diciendo las mismas cosas que los otros dicen, deben ser diferente. Por algo dice también, "No se conformen a este siglo, sino transformense..." Romanos 12:2, significa que no debemos adaptarnos a la forma de hablar de ellos, ni adoptar sus palabras como nuestras, mucho menos su forma de pensar o de actuar. 

Estimados padres, ustedes y yo tenemos una gran responsabilidad en la vida de nuestro  hijos, deben ser enseñados a ser seguidores verdaderos de Cristo, que cumplan su Palabra y esto se debe enseñar desde su temprana edad. Usted pensara estas son pequeñeces, pero no es cierto, las cosas que tiene que ver con el vocabulario, con sus pensamientos, si dejamos que vivan "como sea" es decir como ellos quieren sin corrección alguna, no vamos a lograr que nuestros hijos sean buenos discípulos de Cristo. Ni mucho menos sean personas de bien, porque van a seguir ejemplos negativos, y luego cometerán errores irreparables. No se deje llevar por la falta de tiempo, o por el cansancio, y la falta de paciencia, su trabajo como padre/ madre es enseñar. 

Lea Deuteronomio 6:1 - 9, son palabras que le confirmarán que debemos enseñar a nuestros hijos a amar a Dios con todo su corazón y a obedecer sus mandamientos porque el hacer esto les dará grandes recompensas en la vida. Serán hombres y mujeres de bien, que no les darán tristezas ni perjuicios en la vida. Piénselo, crea, sea sabio, atienda el consejo. No lo menosprecie. No deje que su hijo sea dirigido, enseñado y guiado por instrumentos del enemigo, tome su rol de madre y padre y ejérsalo para bendición de los suyos.

sábado, 18 de julio de 2015

Un hombre que trata bien a una mujer, demuestra que fue educado por una Reina

Me hace pensar esta frase, en la importancia que tiene nuestro rol de madres y el impacto que hace nuestra enseñanza en sus vidas. A Mi ver las mujeres enseñamos negativamente a nuestros niños, haciendo que sean fuertes, que no lloren, les enseñamos que los hombres no lloran haciendo que ellos sean duros y fuertes según nuestra percepción. Cosa que crea insensibilidad y falta expresividad de sus sentimientos. Aprenden a esconderlos y no expresar explicita-mente en diversas situaciones. Maltratando con sus actitudes y acciones a sus hijas, hermanas, madre o esposa.

Las mujeres somos las causantes de la continuación del machismo en nuestra sociedad. porque somos las que enseñamos de manera negativa los valores. Situación que trae tristeza, rencor, rechazo, desavenencias en sus propias vidas y la de sus hijos. Pienso que la solución sería: Empezar a cambiar nuestra manera de pensar, enseñar a nuestros hijos varones igual que a las mujeres, a ser amables, sensibles, expresar palabras de solicitud de perdón, de pedir disculpas en casos que hayan incurrido en algún error, que los niños al igual que las niñas sepan lavar platos, limpiar mesas, ayudar a ordenar su dormitorio, ayudar a cocinar y aún lavar su ropa.

Con la ayuda y colaboración de nuestros  hijos tendremos mas tiempo para enseñar valores espirituales, morales y materiales a ellos mismos. Cuando estamos tan atareadas con la cocina, la limpieza en general, terminamos cansadas y aburridas, que no tenemos ganas de realizar este rol de gran importancia como la INSTRUCCIÓN a nuestros hijos. Instruirlos en valores morales, espirituales, cuidado y responsabilidad, en obediencia a sus padres. Esto nos hace grandes maestras. Y si su esposo es un hombre bueno que le impulsa aprueba su forma de educar a sus hijos, es el representante de Dios en su hogar y cumple el rol de Rey, y usted es "La Reina", la reina si, dije bien, no se ría, y como tal debe cumplir el rol de enseñar a sus hijos a ser hombres verdaderos en todo sentido de la palabra.

Roguemos a Dios nos dé sabiduría, siempre porque la necesitamos día a día para desempeñar este rol de madre de la manera mas excelente. Adelante hermana, siga siendo sensible y aprendiendo de esto que es tan importante aprender.

miércoles, 6 de mayo de 2015

¿Que hacer cuando tus hijos quieren seguir su propio camino?


Ahora que mis hijos están grandes, veo la diferencia en esto. Cuando ellos estaban pequeños, solo les miraba fijamente, o repetía las normas dadas por nosotros en su temprana edad; esto no deben hacer, esto si deben hacer, directa e indirectamente los padres dan normas a sus hijos. Bueno hablo de un padre sano, sabio que quiere instruir de verdad. No deja a que el niño crezca solo bajo su libre albedrío. Se muy bien, que es importante mostrarles el Norte a nuestra generación, enseñarles lo que nosotros creemos, lo que somos, lo que queremos hacer en esta vida.

Pero ¿Que hacer cuando nuestros hijos crecen, son jóvenes, y quieren seguir sus propias normas, sus propios caminos? En algunas culturas, los hijos viven bajo el mismo techo de los padres hasta que tienen 18 años, justo la edad cuando terminan la educación secundaria. Luego se van a buscar un lugar para estudiar, a trabajar y buscar su propio sustento. Aquí en mi país, no sucede lo mismo, los hijos no salen de casa, a menos que ellos elijan dejar a los padres. O por lo menos eso sucedía hasta hace unos años atrás. Pero suponiendo que ellos quedan en casa, ya son jóvenes, se creen maduros para tomar sus propias decisiones, muchos hijos de cristianos, no quieren seguir el camino mostrado y enseñado. Quieren seguir sus propios deseos y experimentar el mundo. Siguiendo sus anhelos a veces herrados, pero quieren hacer su propia voluntad.

Es ahí donde una madre/ padre se desespera, y tiende a perder la paciencia, criticando, insultando y a veces dañando a sus hijos con palabras que no se pueden recoger ni volverlas atrás. Existe hogares donde las madres se cansan, y lo único que hacen es llorar con desesperación por aquellos a quienes engendró pero no no están siguiendo el camino verdadero, es decir a Cristo y su Palabra.

Contaba su experiencia la Hna. Linda Finkenbiner, la esposa del fallecido Hno. Pablo, ella decía que le había enseñado bien a sus hijos pero una de ella se caso con el hombre equivocado, el cual la hizo sufrir y luego se separó de ella, quien no tuvo otro remedio que volver a casa de sus padres. Historias como esta vemos en nuestras sociedades. Madres solas criando a sus hijos, llevan a sus padres a que ellas les ayuden a criarlos, mientras ellas salen a trabajar. Otros peor, nunca salen de casa, pero si, llegan tarde de la noche, con señales de vicios, hacen que sus madres sufran mas todavía.

Situaciones como estas, todo padre/madre esta expuesto a vivir, pero ¿que hacer para evitar dichas tristezas, y pesares? pues yo digo que debemos orar, orar, y orar. Un día hablando con mi hijo le dije: "Mira hijo, yo enseño en la  iglesia como debemos  vivir bajo las normas y disposiciones bíblicas, como deben vivir la vida cristiana y tu estas haciendo lo contrario", y el me dijo "No enseñe pues"... Me quedé perpleja y triste, porque pensaba que el diablo me había derrotado. Pero luego me repuse y dije tengo que orar por esa actitud de rebeldía de mi hijo a la Palabra de Dios, a la obediencia a Cristo. E hice exactamente lo que estoy diciendo ahora, oré, oré, y oré, y Dios me respondió. Me consoló diciendo que él estaba en control de todo, que no me desespere, que confiara en El porque él es el maestro de mis hijos" Isaias 54:13, tomé este versículo como mío y Dios cumplió su promesa.

Se que no es la única lucha que voy a tener, pero ahí estaré para cuidar a mi generación, ponerme en la brecha, pararme firme, no dejar que mis hijos se vayan por mal camino, dejando la libertad al enemigo de llevarse a mis hijos por el mal camino. Dios nos dará la victoria, lo sé porque lo dice su Palabra, hay muchos versículos con promesas que él estará con nosotros. Solo debemos ser valientes, y esforzadas en esta vida, para lograr cumplir el propósito de Dios en nuestras vidas.


Cuando tu madre dice que no vayas por ahí, hazle caso

  Cuando yo era niña, vivía en una ciudad muy pequeña donde el medio de transporte mas común era la motocicleta. Se escuchaban historias de ...